VACACIONES

Desde el domingo 29 de junio hasta el domigo 31 de agosto este blog permanecerá cerrado y no contestaré ninguna consulta, pues me voy de vacaciones y a donde voy no hay cobertura aceptable de internet que me facilite la tarea.
Les deseo salud abundante y mucha paciencia.
Andrés Guerrero


martes, 4 de enero de 2011

Homeopatía, Miedo y Ansiedad (I)

La Homeopatía tiene entre sus grandes virtudes terapéuticas la de sanar las dolencias psicológicas e incluso psiquiátricas de los pacientes. Hay que destacar cómo entre los grandes homeópatas del pasado -empezando por el mismo Hahnemann y desarrollándose en profundidad con Kent y avanzando en capacidad y en posibilidades con las generaciones posteriores- se le dio gran importancia a estos enfermos y a los síntomas que presentaban.

Dentro de las técnicas de repertorización, la mayoría ponen en primer lugar los síntomas mentales, partiendo de la idea de que nada pasa en el organismo sin que antes haya establecido sus raíces en la mente o la psique. Y es desde aquí, desde nuestra humana capacidad para “gestionar” esas impresiones, sensaciones o emociones, desde donde puede desaparecer de nuestro horizonte vital, pasar a formar parte de nuestro mundo de experiencias o quedarse enquistado y sin salida, siendo fuente de buena parte de nuestros problemas vitales, de inconsistente madurez, de infantil e incoherente comportamiento.

En los repertorios, que no son más que recopilaciones de síntomas de las distintas materias médicas y de los estudios y experiencias homeopáticas, hay un gran bloque de páginas –generalmente el primer bloque- dedicado a los síntomas mentales o psíquicos.

Hay de todo, como en botica. Desde síntomas que podríamos considerar “normales” hasta síntomas con los que ya prejuzgamos la salud mental de los pacientes, al menos a nuestros ojos. Y muchas veces se nos hace a los homeópatas difícil percibir si ese síntoma determinado está presente en el paciente o no, si es patológico o no, si es muy marcado o no. Y es curioso –al menos en mi caso así ocurre- que cuanto más empático me siento con el paciente, más difícil me es decidir si el síntoma psíquico o mental que presenta es decisorio, importante o simplemente anecdótico.

Hace unos meses, un día me levanté –no sé bien por qué- con la idea en la cabeza de que la mayor fuente de nuestros males, el origen de todos nuestros desatinos, la causa de nuestra infausta infelicidad no es otra que EL MIEDO.

El Miedo, que se disfraza de miedo a perder, a olvidar, a las personas, a los animales, a las cosas, a las tormentas y fenómenos meteorológicos, a la oscuridad, … el Miedo que nos abarca y nos circunda, pero que realmente no sabemos –y hay que reconocerlo con franqueza- ni su naturaleza ni su composición. Sólo sabemos que nos bloquea, que nos limita, que nos paraliza, que nos aboca a querer que el tiempo pase más rápido para que desaparezca o se defina. Ese miedo que está en nuestras células y que nos hace necesitar dar sentido a nuestra vida o, si tenemos suerte, encontrar ese sentido vital que abunda en los sabios, los místicos, los religiosos o los filántropos. Sentido vital que desaparece o se anula en la mente de los escépticos y de los científicos, que no quieren perder su capacidad de objetivar, sin darse cuenta de que en origen, como punto de partida, son sujetos y por ello subjetivos, quieran o no. Que la cesación de la subjetividad para la contemplación científica de la verdad es tan imposible como el niño que, en la historia aquella de San Agustín y el niño que jugando con una concha en la playa, intentaba introducir todo el agua del mar en un simple y pequeño agujero.

El Miedo que se maquilla a veces de preocupaciones o se nos trasviste en temor, en pánico o en horror. El Miedo que se nos va de las manos y se nos queda instalado como ansiedad y corremos al médico a que nos lo quite, cuando el pobre no es capaz de analizar que la ansiedad es el siguiente paso y no el origen, que sus ansiolíticos podrán quitar la reacción fisiológica pero no mental al miedo, que sus antidepresivos podrán modificar la bioquímica del cerebro para que no haya respuesta, pero no podrá atajar las raíces que se hunden en lo más profundo de las personas y sus vivencias.

Es curioso, muy curioso que dentro de las terapéuticas, sólo la homeopatía y la alopatía son capaces de lidiar con ese toro. Cuando uno mira la fitoterapia y sus capacidades se acaba dando de bruces con el sentimiento de incapacidad: no hay ninguna planta ansiolítica, ni antidepresiva que tenga efectos duraderos y modificadores de la causa original, porque no pueden llegar con sus cantidades y dosis ponderales, por muy naturales que sean, a la raíz. Les ruego que miren sus vademecum de fitoterapia o los libros de plantas y verán que hay pocas, muy pocas: el hipérico para la depresión y la menopausia, el cannabis para las ansiedades y angustias… y unas cuantas más para dormir bien, como si el sueño fuera la mejor medicina: la amapola, la melisa, la passiflora… Pero nada que pueda actuar sobre lo psíquico y extraerlo en lo que de patogénico y patológico tenga.

Pero antes de continuar… ¿qué es el MIEDO?

Según la Wikipedia, “El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano”.

Ciertamente, pueden mirar con más atención y buscar con más profundidad en sus libros o en sus buscadores. Pero todos más o menos vendrán a decirle lo mismo.

¿Y el TEMOR? ¿Y el HORROR? ¿Y la ANGUSTIA? ¿Y la ANSIEDAD?

“Por lo general, nuestros cuerpos deben tomar la decisión de huir o resistir únicamente cuando hay algo que temer. Sin embargo, en ocasiones, esto ocurre cuando no parece haber nada que provoque miedo. Sentir miedo sin que parezca existir un motivo claro se denomina ansiedad”. (http://kidshealth.org/kid/)

Revisando libros de psicología, encuentro que sólo el miedo y la ansiedad tienen sitio de pleno derecho en la teoría psicológica. Los demás términos como temor, angustia, horror, preocupación… no son más que grados de estos dos.

Parece que la utilidad del miedo, como mecanismo de supervivencia decrece a medida que avanza la inteligencia; de hecho en las criaturas menos inteligentes (por ejemplo, los animales) el miedo les pone en marcha automáticamente los mecanismos necesarios para sobrevivir; en cambio, en el ser humano, en la cúspide de la eficiencia cerebral, el miedo, la ansiedad, ha perdido la mayor parte de su valor de supervivencia y ha llegado a ser, por el contrario, el más serio problema de su existencia”. Levitt, E. The Psycology of Anxiety (1967)

Se suele decir que la diferencia entre la ansiedad y el miedo viene de que la primera presenta reacción a objetos desconocidos, mientras que cuando la persona es consciente del objeto o situación que lo amenaza, hablaríamos de miedo y no de ansiedad. Otra forma de diferenciarlos es lo que se llama la proporcionalidad. En el miedo, la respuesta es proporcional al peligro objetivo percibido; mientras que en la ansiedad es una reacción desproporcionadamente intensa. Hay quien dice que la ansiedad es anterior al miedo, ya que ésta aparece antes de conocer el motivo específico del miedo.

Otra de las teorías que se manejan alrededor del tema es que en los individuos aparecen situaciones de estrés, que sería “un estado de desequilibrio suscitado por alguna necesidad psicológica, que provoca una conducta tendente a satisfacer las necesidades y restablecer el equilibrio”. Este estrés sería el origen de la ansiedad.

Resumiendo, se habla de ansiedad cuando hay un sentimiento consciente de temor, cuando hay excitación fisiológica y cuando hay desorganización en la solución eficaz de problemas y en el control cognoscitivo.

ADDENDA

Mi querida amiga y colega Mª Esther Murie (Barcelona), ante mi petición de revisión y comentario por su parte, me envía estas líneas que siendo desde el punto de vista humano de gran importancia, aún lo son más desde el punto de vista de la experiencia de una magnífica profesional como ella es. Espero que os gusten.

“… Nos olvidamos de que el humano es un ser biológicamente ligado a los primates y con una parte del cerebro ancestral o "ancien" como dicen los franceses, que funciona por impulsos y el otro, la parte frontal tiene capacidad de analizar y reflexionar lo que sucede. Pero no es lo suficientemente perfecto como para librarse de los impactos que recibe el primero y lo que no puede superar el segundo, quedando el trauma instalado en uno de los dos.
De aquí, que podríamos imaginar al humano como un globo imaginario que además contiene dentro de sí, el dolor por una pérdida, la rabia por un maltrato o el odio por una traición, amén de otras emociones. Pero que si no hubiese pasado miedo en una primera ocasión o hubiese recibido suficiente protección, o alguien le hubiera ayudado a superar ese shock no necesitaría esas reacciones que tanto daño le hacen. Aquí es donde el homeópata que conecta con el trauma del paciente, pero pone distancia para saber cual es la emoción que hace que se sienta mal, puede ayudar a resolver el conflicto, aunque le lleve tiempo tanto al uno como al otro.
Y es que el alma humana necesita experimentar y a veces las experiencias son muy duras y el Ego se viste y reviste, se esconde y camufla de mil y una maneras, como si fuese de rebajas y adquiriese ropas de última moda para que no se le note que son capas y capas que recubren el miedo a sentirse solo, pequeño y desvalido.
Por eso los Lac homeopáticos nos conectan con nuestro animal interior y nos ayudan a sentir de donde venimos y a soltar las sofisticaciones del Ego y nuestra compleja sociedad”.

6 comentarios:

  1. Andrés, agradecido por estas publicaciones que encontré hace poco y que siempre dan a luz conocimiento. Soy argentino y me atiendo con homeopatía hace 5 años, a veces cuesta creer que la homeopatía es un interesante camino de autoconocimiento... Saludos. Dante

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  2. Hola, Dante!!

    Muchas gracias por su amable comentario.
    Al respecto lo único que puedo decirle es que el proceso de autoconocimiento proviene de cualquier fuente, es decir, no consiste en lo que se ve o se siente, sino en los ojos que ven o el corazón que siente. Es decir, cualquier motivo es bueno para profundizar en nuestro autoconocimeinto.
    Pero, lo más importante es que en esta interacción entre homeópata y paciente, aprendemos los dos, avanzamos los dos, profundizamos los dos. Pobre terapia sería si sólo avanzara uno o incluso ninguno avanzara.
    Creo que estará de acuerdo conmigo en que la curación solo proviene desde dentro.

    Saludos cordiales

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  3. hola Andrés, tengo miedo soy mujer de 46 años y tengo miedo con lo fuerte que me creo, solo tengo una pedazo de dolencia desde los 27 años que padeci maltrato por parte marido padezco de dolores de cabeza migrañas del lado izquierdo que empiezan en el ojo izquierdo con punzadas y despues se irradia del ojo al caño de la nariz izq., permanece taponada 72 horas y el dolor va recorriendo para el cerebro y termina a los 3 dias saliendo por las muelas que no tengo y me siento despues magullada de la inflamacion, me hecho rsm, tacs, todo bien solo tomo ibuprofeno y aspirina,cuando no puedo mas, aunque me han mandado triptanes no me los he tomado nunca, y lo unico que desde que me paso esto he ido engordando progresivamente tengo sobrepeso de 30 kilos y me han sacado en analitica ahora que segrego en doble de la hormona insulina, es hasta 25 y yo segrego hasta 52, el endocrino dice empezar la metformina, pero no me entra en cabeza si yo segrego mas y la glucosa esta ha 115, no soy diabetica se que es por el peso, y todavia gracias a Dios no soy Diabetica, pues tampoco me la he tomado, ya que he leido que es una droga mas, y mi madre desde que toma la metformina(pero ella si tiene glucosa sobrepasada), pues desde que toma metformina tiene diarreas casi todos los dias, ha perdido en 6 años 20 kilos, por mi parte yo tambien tengo anemia falta de hierro por utero grande y grandes reglas de 5 dias, pero regulares cada 25 dias, y tomo ferrogradumet 1 al dia en ayunas, ha y como lei que la mayoria de las migrañas eran por alergias, fui me hize las pruebas y salio alergica al gato, perro, olivo, cheloponium, platanero, cebolla, maiz y me pica in extremo, sobre todo el gato, pero las migrañas no cesan,¿las migrañas pueden ser por miedo? Gracias de antemano por tu tiempo, y tu labor, un abarazo y saludos

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  4. Hola, Elisa!!

    Respondo a su pregunta: el dolor de cabeza puede ser perfectamente por miedo, pero no porque el miedo le cree el dolor de cabeza, sino que -por lo que a mí me parece- lo que aumenta es su tensión nerviosa y eso hace que tense más los músculos del cuello y por eso le aparece el dolor, que al aumentar la tensión por el mismo, se va extendiendo a lo largo de sus cervicales.
    Mi mejor consejo es que visite a un osteópata que le revise las vértebras cervicales y le desbloquee los músculos del cuello.
    Por lo que respecta a sus kilos, mi consejo es que visite a un homeópata o naturópata cercano. Se puede tratar ese descontrol del azúcar antes de que vaya a más y los resultados suelen ser buenos. Los caso que he tenido los he tratado con medicina ortomolecular -en concreto de los laboratorios Nutergia- y han funcionado.

    No pierda ni la paciencia ni la esperanza. Seguro que si insiste en superar el desequilibrio, lo conseguirá.

    Saludos cordiales

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  5. Gracias Andrés por su respuesta, ya estuve hace 1 año en un osteopata y me quito toda las cargas cervicales y de espalda, ahora he encontrado el similium de mi enfermedad psicosomatica, ya que he dado con estos puntos; irritable, abandonada por no tener lo que espero, miedo a los perros, a la soledad, deseo pan con manteca, calor en los pies y cara. Lo que me gustaria saber si tomar la ¿a la 15 CH a la 30 Ch o a 200 K? PULSATILLA, y si crees que con esto tambien bajara el super-insulismo, o para bajar la hormona insulina hará falta algo más. Por aqui he ido a un internista y lo que me ofrece es hacer dieta proteinada comiendo sobres, y eso seria una de las ultimas cosas que probaría, yo la primera imagen que doy es que estoy hinchada, aveces en invierno he hecho 7 sesiones de que me pintan el cuerpo con arcilla y algas marinas, y me lian en film transparente y ponen una manta electrica durante media hora. despues me ducho y si, al final de las sesiones, si que reduzco tamaño y hinchazon y no me duele la cabeza hasta que me vuelvo a hinchar, deduzco que es porque me quitan la retencion o gordura, pero claro no se mas haya de lo que te explico, gracias

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    1. Hola, Elisa!!

      Ciertamente, lo que necesitará es un drenador que libere su cuerpo de esos líquidos que retiene, pero además un remedio homeopático que cambie la tendencia de su organismo a retener líquidos.
      Para el primer caso, NATRUM SULPHURICUM 6DH, comprimidos (lab. DHU - en farmacias) es un magnífico drenador de líquidos. Tome dos comprimidos tres veces al día durante un mes, descanse dos semanas y repita.
      Para el segundo caso, PULSATILLA 30CH puede ser un buen remedio. Tome tres gránulos una vez a la semana durante un mes. Si nota cambios positivos, continúe con la misma dosis y repetición. Si no nota ningún cambio o los cambios son negativos, entonces PULSATILLA no es su simillimum.
      Saludos cordiales

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